Muchos países y regiones se están moviendo hacia la adopción de estándares internacionales de información financiera IFRS por sus siglas en inglés (NIIF, por sus siglas en español, Normas Internacionales de Información Financiera), adicionalmente y FASB al igual que IASB se comprometieron a converger sus respectivos pronunciamientos en un juego de normas de contabilidad globales, proceso que es bienvenido por los reguladores del mercado . ¿Por qué? Para proporcionar transparencia, consistencia, y comparabilidad de la información financiera.

Lo que parece claro es que la brecha entre la contabilidad actual y la práctica mundial cambiará dramáticamente para cualquier país que no se decida a implementar rápidamente, las normas IFRS en su propio territorio. Un efecto desafortunado de esta creciente disparidad sería una reducción en el nivel de confianza que desarrollen los inversionistas. Lo que no entiendan o reconozcan como lo mismo que en su país de origen, los llevará a la incertidumbre y a una menor disposición a prestar dinero, invertir en valores o negociar con socios locales.

Sin embargo, lo que está claro es que ningún país que busque capital de deuda o de participación en los mercados mundiales puede permitirse parecer tan diferente, de lo contrario, los mercados castigarán la falta de acción no invirtiendo y cobrando tasas más altas cuando lo hagan.

Colombia necesita decidir si cambia hacia IFRS o si mantiene actualizadas sus normas incorporando, sin demora, a sus normas nacionales los cambios de convergencia que están haciendo el IASB y FASB.

Por otra parte, la inserción de Colombia en una economía cada vez más globalizada, los avances hacia tratados de libre comercio con Estados Unidos y otros países, y la necesidad de acceder a la inversión extranjera y a mercados internacionales de capital, exigen adoptar reglas precisas para obtener información financiera fidedignas de las empresas. La adopción de las Normas Internacionales de Información Financiera (NIIF's)[1] y su verificación conforme a las Normas Internacionales de Auditoría (NIA), que son publicadas por la Federación Internacional de Contadores (IFAC), permitiría lograr ese objetivo.

Entre los beneficios que se obtendrían con esa adopción están la mejor comprensión, uniformidad y confiabilidad de los datos financieros, la optimización del trabajo y tiempo de los contadores al eliminar la necesidad de preparar información financiera distintas bajo normas.

La transición a la preparación de estados financieros, bajo normas internacionales de información financiera, supondrá un importante esfuerzo de adaptación para las empresas colombianas por lo que un conjunto importante de acciones, tanto el dominio de la formación como en el tecnológico de aplicaciones contables, deben ser diseñadas con suficiente antelación. Este diplomado es un primer paso hacia tal fin estratégico: la adaptación en tiempo y forma de la contabilidad de las empresas colombianas a las NIIF's.